{"id":841,"date":"2018-08-29T17:34:41","date_gmt":"2018-08-29T20:34:41","guid":{"rendered":"https:\/\/isfd100-bue.infd.edu.ar\/sitio\/historia\/"},"modified":"2018-08-29T17:34:41","modified_gmt":"2018-08-29T20:34:41","slug":"historia","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/isfd100-bue.infd.edu.ar\/sitio\/historia\/","title":{"rendered":"Historia"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-size: 12pt; color: #cc6600; font-family: arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size: 10pt; color: black; font-family: Verdana;\"><strong>&nbsp;<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"margin-right: 0px; text-align: center;\" dir=\"ltr\"><span style=\"font-size: 10pt; color: black; font-family: Verdana;\"><strong><span style=\"font-family: verdana,geneva;\"><span style=\"font-size: 8pt;\"><span style=\"background-color: #ffffff;\">Historia de la Escuela Normal<\/span><\/span><\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt; color: black; font-family: Verdana;\"><strong>&nbsp;<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 10pt; color: black; font-family: Verdana;\"><strong><span style=\"font-family: verdana,geneva;\"><span style=\"font-size: 8pt;\">&nbsp;<img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/isfd100-bue.infd.edu.ar\/sitio\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/CONDOR_gRANDE_11.jpg\" border=\"0\"><\/span><\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"margin-right: 0px; text-align: justify;\" dir=\"ltr\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"margin-right: 0px; text-align: justify;\" dir=\"ltr\"><span style=\"font-size: 8pt; color: #3e748e; font-family: verdana,geneva; background-color: #ffffff;\"><strong>&nbsp;<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"margin-right: 0px; text-align: justify;\" dir=\"ltr\"><span style=\"font-size: 8pt; font-family: verdana,geneva; background-color: #ffffff;\"><strong>Recordando los Or&iacute;genes:<\/strong><\/span><\/p>\n<blockquote style=\"margin-right: 0px;\" dir=\"ltr\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 8pt; font-family: verdana,geneva; background-color: #ffffff;\"><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u00abEs dif&iacute;cil resumir lugares y fechas cuando hay tanta riqueza de experiencias y a&ntilde;os dentro de sus instalaciones; la historia comienza a confundirse a trav&eacute;s de tantos docentes pioneros y tantas vicisitudes para conformar, por fin, la Escuela Normal de nuestros anhelos.<br \/>El 15 de septiembre de 1901 comienza el camino. Un grupo de inquietos vecinos con el &aacute;nimo de fundar una Escuela Popular de Educaci&oacute;n para fundar y sostener escuelas nocturnas para obreros. Form&oacute; una comisi&oacute;n de notables entre los que se encontraban Jos&eacute; J.Berrutti, Juan Bautista Pal&aacute;a, Antonio Paredes Rey, Juan L. Colombo, Luis A. Spinetta, J. Maire, Doctor Nicol&aacute;s Gallo y Juan B. de la C&aacute;mara.<br \/>All&iacute; empez&oacute; la Sociedad Popular de Educaci&oacute;n su extensa e importante carrera en pos de un mejor nivel educativo de la poblaci&oacute;n.<br \/>En 1912, se pusieron a trabajar para fundar una Escuela Normal y el 16 de febrero de 1913 empezaron la inscripci&oacute;n de alumnos, trabajo que se prolong&oacute; por varios d&iacute;as.,<br \/>Los 136 alumnos iniciales trabajaron en la recreaci&oacute;n de una asociaci&oacute;n interna de la escuela, la cual fue concretada con nombre de Uni&oacute;n Normalista dice la memoria de la instituci&oacute;n al cumplir su cincuentenario.<br \/>Estos a&ntilde;os fueron de reacomodamiento, de prepararse definitivamente para el futuro, con marchas y contramarchas, con luces y sombras. El 12 de junio de 1919 comenz&oacute; sus funciones la Escuela Normal Mixta Nacional de Avellaneda, bajo la protecci&oacute;n de la Escuela Normal Sarmiento.<br \/>Esta Escuela funcion&oacute; en el local de la Sociedad Popular de Educaci&oacute;n en Beruti 216 hasta el 8 de abril de 1922.<br \/>La Escuela Normal gestionada por la Sociedad Popular de Educaci&oacute;n, pon&iacute;a en marcha antiguas aspiraciones para acercar una escuela secundaria. Por supuesto, hubo demoras burocr&aacute;ticas que recibieron comentarios &aacute;cidos de los medios de comunicaci&oacute;n locales.<br \/>En 1919, el gobierno alquil&oacute; una casona en la calle Levalle y Matilde Flairotto fue designada directora. Celia Garc&iacute;a Tu&ntilde;on fue su secretaria.<br \/>En su edici&oacute;n del 12 de junio de 1919, se inaugura la Escuela Normal Nacional y el d&iacute;a 13 los inscriptos comenzaron a ser, oficialmente, alumnos del establecimiento. En los dos turnos se inscribieron 400 alumnos.<br \/>As&iacute; qued&oacute; instalada la Escuela Normal Mixta de Avellaneda.<br \/>El Presente<br \/>Hoy, la Escuela Normal Superior Pr&oacute;spero Alemandri ( el ENSPA como todos la conocen) es un establecimiento educativo de una excelencia tal, que los avellanedenses se esfuerzan para que sus hijos estudien en sus aulas.<br \/>Las exigencias siguen siendo grandes y la seriedad y responsabilidad con que se encaran las tareas educativas, la hace muy codiciada. Sus autoridades y cuerpo de docentes tienen una dedicaci&oacute;n que exceden el dictado de las materias y apuntan a una formaci&oacute;n integral.<br \/>Y esto se nota y se comprueba cada a&ntilde;o en el nivel de su alumnado.<br \/>Desde aquellos lejanos d&iacute;as de la primera d&eacute;cada del siglo XX, la trayectoria del ENSPA ha sido intachable.<br \/>Son muchas las generaciones de mujeres y hombres de Avellaneda que egresaron de sus aulas y luego han tenido una destacada labor en los diversos &aacute;mbitos de la sociedad. Haber estudiado en el Normal es para muchos un sello de identidad y pertenencia. Y el respeto que sigue mereciendo el establecimiento, as&iacute; lo ratif&iacute;ca\u00bb.<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 8pt; font-family: verdana,geneva; background-color: #ffffff;\"><strong>Bibliograf&iacute;a :&nbsp; \u00abRevista 150&deg; aniversario de Avellaneda\u00bb \u00abEdici&oacute;n especial de la Escuela Normal Superior P.G. Alemandri<\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"margin-right: 0px; text-align: justify;\" dir=\"ltr\"><span style=\"font-size: 8pt; font-family: verdana,geneva; background-color: #ffffff;\"><strong>&nbsp;&nbsp; <\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"margin-right: 0px; text-align: justify;\" dir=\"ltr\"><span style=\"font-size: 8pt; font-family: verdana,geneva; background-color: #ffffff;\"><strong>Discurso de la Directora fundadora para las Bodas de Oro: 1919-1969<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"margin-right: 0px; text-align: justify;\" dir=\"ltr\"><span style=\"font-size: 8pt; font-family: verdana,geneva; background-color: #ffffff;\"><strong>Dra Matilde Teresa Flairoto de Ciampi<\/strong><\/span><\/p>\n<blockquote style=\"margin-right: 0px;\" dir=\"ltr\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 8pt; font-family: verdana,geneva; background-color: #ffffff;\"><strong>&nbsp;&nbsp; \u00abEmpezaba el a&ntilde;o escolar de 1917 y ,desempe&ntilde;ando por entonces la vicedirecci&oacute;n de la Escuela Normal de Profesores N&deg; 1 &lt; Pte. Roque S&aacute;enz Pe&ntilde;a &gt; fui&nbsp; llamada por el entonces Exemo, se&ntilde;or Presidente de la Naci&oacute;n Don Hip&oacute;lito Irigoyen. <\/strong><\/span><span style=\"font-size: 8pt; font-family: verdana,geneva; background-color: #ffffff;\"><strong>Con sentidas palabras me habl&oacute; de la ciudad de Avellaneda, lamentando que, pese a estar a las puertas de la Capital Federal, careciese de una Escuela Normal y otros establecimientos de ense&ntilde;anza se4cundaria.<br \/>Me anunci&oacute; que me encomendar&iacute;a la fundaci&oacute;n y organizaci&oacute;n del primero de esos establecimientos, para habilitarlo lo antes posible. Para obviar dificultades, recib&iacute; &oacute;rdenes de S.E. el se&ntilde;or Ministro de Justicia e Instrucci&oacute;n P&uacute;blica, doctor Jos&eacute; S. Salinas.<br \/>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; De inmediato, comenc&eacute; a buscar el local adecuado para la escuela a crearse; tarea dif&iacute;cil &eacute;sta, por cuanto la ciudad no contaba con edificios que respondieran ampliamente a tal fin. Como la noticia hab&iacute;a saturado de alegr&iacute;a al pueblo de Avellaneda, todos _ hombres mujeres_ intervinieron en el hallazgo eficiente. Fue as&iacute; que el due&ntilde;o de u7n instituto particular sito en la calle Levalle cuyas finanzas no eran florecientes, lo ofreci&oacute; en alquiler. La ubicaci&oacute;n era buena; a una cuadra de la Avda. Mitre.<br \/>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Entretanto, el Ministerio hab&iacute;a designado personal para el Departamento de Aplicaci&oacute;n y primer a&ntilde;o secundario, personal de maestranza, etc. Eran j&oacute;venes reci&eacute;n egresadas: unas, de la Escuela Normal de Profesores; otras, de la Escuela Normal de la Plata. Un reducido n&uacute;mero de ellas se hab&iacute;a iniciado ya en la carrera docente; la mayor parte &#8211; casi todas- iban a comenzar su carrera en una escuela nueva que carec&iacute;a de todo, muy distinta por cierto de aquellas de las que hab&iacute;an egresado. Pero con fe, entusiasmo, seguras que iban a servir a una obra social, educando y formando caracteres, para que los j&oacute;venes y las ni&ntilde;as pudieran responder a las exigencias cada d&iacute;a mayores del progreso nacional; animadas por la vocaci&oacute;n docente, que hace milagros&#8230;<br \/>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La Escuela no ten&iacute;a presupuesto. Por lo tanto, era un local vac&iacute;o pero amueblado espiritualmente, con los mejores prop&oacute;sitos, llevados por un ideal y la decisi&oacute;n para realizarlo. Nos facilitaron mesas, que forr&aacute;bamos con papel de color para que parecieran m&aacute;s hermosas; pint&aacute;bamos bancos. Los vecinos nos tra&iacute;an sillas, otros aportaban pizarrones. Cada maestro ofrec&iacute;a su donaci&oacute;n grande o peque&ntilde;a. No hab&iacute;a laboratorio ni museo, ni biblioteca; faltaban armarios. Los profesores de cada especialidad buscaron los elementos necesarios para que sus clases fueran interesantes y, en la cocina de la casa, repartido el espacio entre todos, se almacenaba el material a utilizar en sus clases.<br \/>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El se&ntilde;or Antonio Mentruyt fue benefactor de la escuela. Nos facilit&oacute; mapas y dem&aacute;s elementos indispensables para iniciar las clases. En esta forma prearia se libr&oacute; la escuela al servicio p&uacute;blico el 13 de junio de 1919. Autoridades, padres, industriales acudieron a su inauguraci&oacute;n, que fue modesta como su dotaci&oacute;n&#8230;<br \/>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Comenz&oacute; luego la tarea de ponernos de acuerdo sobre la planificaci&oacute;n de nuestra labor. No ten&iacute;amos horarios de trabajo; de la ma&ntilde;ana a la noche est&aacute;bamos en la escuela, que ten&iacute;a dos turnos por la escasez de aulas. Los programas de ense&ntilde;anza eran sint&eacute;ticos; hab&iacute;a que analizarlos y desarrollarlos. Estoy segura que los docentes de aquella &eacute;poca no hab&iacute;an olvidado nuestras reuniones, donde busc&aacute;bamos una correlaci&oacute;n en las distintas materias para no cansar al alumno, ganar tiempo y dedicar, dentro de las mismas, todos los medios para contribuir eficazmente a la informaci&oacute;n e informaci&oacute;n del educando.<br \/>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Fueron jornadas inolvidables para todos. Quiz&aacute; los cans&eacute; con mis exigencias. L&#8217;egaba de Europa, adonde hab&iacute;a sido enviada en 1914 por el consejo Nacional de Educaci&oacute;n el Ministerio de Justicia e Instrucci&oacute;n P&uacute;blica y la Asociaci&oacute;n Nacional del Profesorado; y donde asist&iacute; a la \u00abreforma escolar italiana\u00bb. Plet&oacute;rica de iniciativas, quer&iacute;a volcar en la organizaci&oacute;n de nuestra escuela lo que conviniera a ella: relaci&oacute;n con los padres, con los centros de cultura, con el pueblo. Pero carec&iacute;amos de todo y pens&eacute; que, con el tiempo, la escuela llegar&iacute;a a ser orgullo de la Naci&oacute;n. Mi predicci&oacute;n se ha cumplido: ha llegado a ser madre de otras ramas de la ense&ntilde;anza, d&aacute;ndose la mano la cultura y el trabajo multiforme de Avellaneda.<br \/>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La escuela era mixta y no cre&oacute; problemas. Las relaciones entre profesores y alumnos fueron encomiables.Hab&iacute;a respeto a la jerarqu&iacute;a, acatamiento a las indicaciones y responsabilidad de ambas partes.<br \/>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; *&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; *&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; *<br \/>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Convers&eacute; a menudo con los alumnos, y con los padres, que hab&iacute;an so&ntilde;ado encontrar un hogar espiritual, que les diera tranquilidad para el futuro de sus hijos&#8230;&nbsp; Quedaron estas aspiraciones suspendidas a la inteligencia y a la voluntad de los alumnos y a la cooperaci&oacute;n de los padres&#8230;&nbsp; Esta necesidad nos llev&oacute; a organizar la Asociaci&oacute;n de padres, que tanto nos ayud&oacute; a superar los muchas dificultades con que a diario tropez&aacute;bamos.<br \/>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &iquest;Qu&eacute; puede decir de mis colaboradores en esta obra de tanta responsabilidad y de tanto esfuerzo-? Que tuve el privilegio de contar con personas cultas, j&oacute;venes y entusiastas, siempre dispuestas a superarse, incansables en el trabajo, eficientes en su obra, en la colaboraci&oacute;n para todo lo que representara e4l progreso de la instituci&oacute;n. Para los que pasaron a la Eternidad y para los que act&uacute;an o ya se han retirado, mi mejor recuerdo; mi gratitud por su leal dedicaci&oacute;n al cumplimiento del deber.<br \/>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La paz, la alegr&iacute;a y la armon&iacute;a nos acompa&ntilde;aron siempre en las horas dif&iacute;ciles de organizaci&oacute;n, sin los elementos necesarios, para poder &#8211; en una aspiraci&oacute;n com&uacute;n- subordinar nuestros mejores pensamientos a los intereses de la Patria y los alumnos. HEMOS CUMPLIDO CON EL DEBER; LO HEMOS AMADO\u00bb_<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 8pt; font-family: verdana,geneva; background-color: #ffffff;\"><strong>Bibliograf&iacute;a: \u00abLibro de oro del Cincuentenario\u00bb<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 8pt; font-family: verdana,geneva; background-color: #ffffff;\"><strong>El Profesorado<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 8pt; font-family: verdana,geneva; background-color: #ffffff;\"><strong>\u00abEn 1971 el cambio de estructura de nuestra Escuela convertir&iacute;a en ENPA en la que es hoy ENSPA. Fueron los nuevos aires que soplaban en la educaci&oacute;n: la incorporaci&oacute;n de un Tercer Nivel para la ense&ntilde;anza con miras a la formaci&oacute;n docente.<br \/>Pero aqu&iacute; adquiri&oacute; relevancia sustancial, trascendi&oacute; el &aacute;mbito escolar y lleg&oacute; a la comunidad con el sello de lo ansiado.<br \/>Tres cursos de Primer A&ntilde;o: para la ense&ntilde;anza primaria comienza a funcionar con todas las caracter&iacute;sticas de lo nuevo: marchas, contramarchas, ajustes.<br \/>La recepci&oacute;n de los primeros alumnos, la numerosa inscripci&oacute;n, los programas y actividades desarrolladas, las expectativas y los proyectos, tomaron la fuerza de las motivaciones. Poblaron sus aulas egresados del secundario pero tambi&eacute;n maestros en ejercicio que vieron en ese profesorado un medio para su perfeccionamiento. Al a&ntilde;o siguiente, la creaci&oacute;n de segundo a&ntilde;o y la necesidad de descentralizar la tarea, dio origen a la formaci&oacute;n del Consejo Consultivo. Para su constituci&oacute;n fue necesario formar los departamentos de materias curriculares, materias profesionales, de pr&aacute;ctica y residencia. En los primeros a&ntilde;os, la tarea del consejo estuvo muy ligada a la clasificaci&oacute;n de los aspirantes a cubrir las c&aacute;tedras y sugerir adaptaciones de programas e integraci&oacute;n de &aacute;reas.<br \/>Los horarios escapaban al reloj y el fin de la jornada s&oacute;lo llegaba con la tarea concluida tal era la pasi&oacute;n y la ansiedad que pon&iacute;an en el trabajo productivo. Eran jornadas de elaboraci&oacute;n pedag&oacute;gica, de aportes creativos, de reflexi&oacute;n y organizaci&oacute;n.<br \/>En una de las reuniones con la Asociaci&oacute;n Cooperadora, que es un verdadero motor para la marcha de la escuela, surgi&oacute; la idea de formar la Biblioteca con una importante donaci&oacute;n de libros y donaciones. En 1976 se ampli&oacute; el panorama del profesorado con la creaci&oacute;n de la carrera para Preescolar, con el consiguiente proceso de elaboraci&oacute;n con la cobertura de c&aacute;tedras, el armado de los programas de constituci&oacute;n del Departamento<br \/>En 1987 crece el profesorado. El masivo inter&eacute;s aumenta las secciones para primaria, llegando a siete secciones entre primero y segundo a&ntilde;o, y diez secciones para el profesorado.<br \/>Los planes de estudio se modificaron en el transcurso de los a&ntilde;os, pero las actividades complementarias entre profesores y alumnos dieron la t&oacute;nica vivificadora a la escuela. Se organizaron visitas a la cu&ntilde;a boscosa de Santa Fe para vivenciar las experiencias de las escuelas rurales, conviviendo con maestros y alumnos. Tambi&eacute;n las visitas a las escuelas con grados nucleados (47 en avellaneda 19 en Berazategui) para integrar materias como planeamiento, taller did&aacute;ctico y seminario de la realidad que dieron origen a montajes audiovisuales. Los campamentos a la Rioja y zonas del Gran Buenos Aires, convocando en los fogones a la b&uacute;squeda de un desarrollo integral. Podemos afirmar que los primeros seis a&ntilde;os del Profesorado fueron los m&aacute;s plenos por el esfuerzo organizativo como por las satisfacciones recibidas por el resultado. En este esfuerzo se deben destacar el sacrificio, el entusiasmo y el fervor puestos por docentes, personal de todos los niveles, alumnos y la comunidad toda. Especialmente los docentes que agregaron a ese impulso fervoroso la capacidad de elaboraci&oacute;n de metas, el rigor pedag&oacute;gico y la apertura a las nuevas orientaciones de la educaci&oacute;n. Sin todos ellos, hoy no podr&iacute;amos sentirnos orgullosos.<br \/>Otras de las experiencias que deben recordarse son Las muestras did&aacute;cticas, oportunidad en las que los alumnos, asumiendo protagonismo, expon&iacute;an el producto de la labor del a&ntilde;o en materiales, textos, obras de teatro, conjuntos musicales, entre otros.<br \/>Luego vinieron otros tiempos y el Profesorado transit&oacute; otras circunstancias. Las exigencias de afuera y adentro provocaron mutaciones. Sin embargo las respuestas adecuadas se segu&iacute;an ofreciendo y aquel esp&iacute;ritu comunitario e integrador de los primeros a&ntilde;os ser&aacute;. sin dudas, un firme basamento para la adaptaci&oacute;n a las nuevas exigencias.<br \/>A partir de 1975, por las presiones de la situaci&oacute;n del pa&iacute;s, el Profesorado fue perdiendo un importante n&uacute;mero de alumnos varones poco a poco. Algunos, sin terminar su carrera, tuvieron que abandonarla y salir del pa&iacute;s. Sin embargo la escuela sigui&oacute; horneando maestros, muchos por vocaci&oacute;n, y otros que ingresaban, al no poder hacerlo en la Universidad, descubr&iacute;an, en las aulas y en las pr&aacute;cticas, que era su vocaci&oacute;n. En 1983, con el advenimiento de la democracia, revive tambi&eacute;n el clima perdido, con distintos matices y estrategias. La participaci&oacute;n horizontal se fue abriendo paso: en 1984 se forma el centro de estudiantes y se dio un proceso de integraci&oacute;n con los Departamentos de Aplicaci&oacute;n. El centro de estudiantes tuvo ef&iacute;mera existencia despu&eacute;s de un momento de euforia. los alumnos perdieron inter&eacute;s. La inscripci&oacute;n en los cursos fue mermando, un poco como producto de la apertura irrestricta al ingreso universitario, y otro por la diversificaci&oacute;n en la oferta de estudios en carreras cortas con mejores oportunidades de entrar al mercado laboral.<br \/>Ahora cuando la Escuela cumple 75 a&ntilde;os y el profesorado completa 23 a&ntilde;os en actividad, coincide con la transferencia jurisdiccional de la escuela. Comienza una nueva etapa de afirmaci&oacute;n de su trayectoria y su permanencia para continuar dando respuestas a los nuevos j&oacute;venes que seguramente buscar&aacute;n en la Escuela el esfuerzo integrado de toda la comunidad educativa\u00bb.<br \/>Bibliograf&iacute;a: Libro de oro de los 75 a&ntilde;os.<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 8pt; font-family: verdana,geneva; background-color: #ffffff;\"><strong>A partir de 1994, dado la transferencia de las Escuelas Nacionales a la provincia de Buenos Aires, el Profesorado pasa a llamarse Instituto Superior de Formaci&oacute;n docente N&deg; 100, siendo la cabeza de la Unidad acad&eacute;mica <\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 8pt;\">Galer&iacute;a de fotos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/isfd100-bue.infd.edu.ar\/sitio\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/Libro202_1.jpg\" border=\"0\" alt=\"primera escuela\"><span style=\"font-size: 10pt; color: black; font-family: Verdana;\"><strong><span style=\"font-family: verdana,geneva;\"><span style=\"font-size: 8pt;\"><span style=\"background-color: #ffffff;\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/isfd100-bue.infd.edu.ar\/sitio\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/Dibujo1.jpg\" border=\"0\" width=\"492\" height=\"698\"><\/span><\/span><\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;Autoridades de los &uacute;ltimos a&ntilde;os:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Prof. Insausti-Prof. Gatti- Prof. Guillermina Barberis- -Prof. Elba Ancarola-Prof. Susana Gonz&aacute;lez-<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Autoridades actuales: &nbsp;Vice-director del Instituto: Prof. Horacio Silva- Director institucional&nbsp;de la Unidad Acad&eacute;mica: &nbsp;Prof. Roberto Casero<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt; color: black; font-family: Verdana; mso-ansi-language: ES; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA;\">&nbsp;<img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/isfd100-bue.infd.edu.ar\/sitio\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/Dibujo2_2.jpg\" border=\"0\" alt=\"jpg\" title=\"jpg\" width=\"456\" height=\"858\"><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Historia de la Escuela Normal &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; Recordando los Or&iacute;genes: &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u00abEs dif&iacute;cil resumir lugares y fechas cuando hay tanta riqueza de experiencias y a&ntilde;os dentro de sus instalaciones; la historia comienza a confundirse a trav&eacute;s de tantos docentes pioneros y tantas vicisitudes para conformar, por fin, la Escuela Normal de nuestros &#8230; <a title=\"Historia\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/isfd100-bue.infd.edu.ar\/sitio\/historia\/\" aria-label=\"More on Historia\">[+]<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":789,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":[],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/isfd100-bue.infd.edu.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/841"}],"collection":[{"href":"https:\/\/isfd100-bue.infd.edu.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/isfd100-bue.infd.edu.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/isfd100-bue.infd.edu.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/789"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/isfd100-bue.infd.edu.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=841"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/isfd100-bue.infd.edu.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/841\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1282,"href":"https:\/\/isfd100-bue.infd.edu.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/841\/revisions\/1282"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/isfd100-bue.infd.edu.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=841"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}